21 Sep 18

Oda al final del verano y amor a la ensalada de sandía

Verano, no te vaya nunca. Por lo menos un ‘nunca’ que dure de aquí a noviembre y después ya nos abrazaremos a la manta. Estírate los brazos, tiende puentes, no te hagas de rogar. Anda, danos un ratito más de melocotones y nectarinas, alarga la temporada de sandía y quédate hasta febrero con los higos. Ya sabes, verano, que no eres sólo cuestión de sol y sal, eres mi fruta preferida, mis ensaladas frías, mis cenas en la playa, mis lecturas con los pies sobre la barandilla. Eres las fiestas de los pueblos, las sandalias y sus heridas, el snorkel…

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