Imagina un snack, uno de esos biscuits con sabor a pizza, unos picos de orégano o una de esas galletitas saladas de las que no te puedes comer sólo una. Ahora imagínate un mini huerto. Qué digo, imagínate un mini huerto dentro de una de esas galletas. Imagina unos brotes frescos saliendo de entre los agujeros de tu galleta salada. Y algo más. Imagina que puedes sembrar en el interior de esas galleta unas deliciosas setas. Suena surrealista, lo sé. Te prometo que no he perdido la cabeza, esto que te cuento existe: se llama cultivo comestible y se imprime en 3D.

Chloé Rutzerveld, diseñadora alimentaria holandesa, ha conseguido tender un puente entre la tecnología y las técnicas de cultivo. Y ya de paso me ha enamorado con su proyecto «comida para reflexionar».

snack futuro

Una galleta en la que han impreso en 3D las semillas, las esporas y las levaduras para que, a gusto del consumidor, maduren, fermente y crezcan en su interior convirtiéndose en, prácticamente, una mini cosecha portátil fresca y nutritiva.

Si cuando era pequeña me parecía fascinante que un teléfono pudiera ser táctil, con estoy ya ni os cuento. Me parece de marcianitos.

Ahora, una cosa os digo, quiero estas galletas AHORA. Mallorquines de mi corasao, ¿os imaginais un huerto en mitad de una quelita? O madrileños, ¿en mitad de un churro? o extremeños, ¿en el interior de una perrunilla?. ¡Me parece lo más!

2 comensales han hablado

  • 4 junio 2015

    ¡Qué genial idea! Eso sí… Si tenemos que esperar a que las setas y el tomillo crezca… La galleta va a estar más dura que los pies de cristo! Jajajajajaja

    Besos!!!

    • 7 junio 2015

      ¡No, está todo controlado! Es un proceso bru-tal y muy bien estudiado, pincha en el enlace de la investigador y lee más sobre esto. Imagínatelo por ejemplo en el interior de una Quely que no se ponen duras. Tre-men-do!

      Muas!