Otoño, me has pillado otra vez a traspié con tus hojas a medio caer y mis pies llenos de arena. Has venido tirando la puerta con tus madrugones, tus fresquete mañanero, tus atascos de los lunes y mis Tetris con las horas sin dejarme una línea. Has llegado pidiendo tuppers para el trabajo, bocadillos para el recreo y robándole horas al sol. Menudo negocio, otoño.

Pero sabe qué, otoño, me hueles a nuevo y traes contigo una buena bocanada de ganas renovadas, objetivos frescos y mucha hambre de comernos el mundo. A pesar de todo, me gustas.

La gelatina de frutas naturales de la que te voy a hablar a continuación es una oda a la vida y a los comienzos. Con sus colores y sus tembleques; dulce y divertida, a pesar de todo.

Ingredientes para preparar gelatina de frutas naturales:

  • 6 láminas de gelatina neutra
  • 1/2 litro de agua Bezoya
  • 2 nectarinas
  • 200g de frambuesas
  • 1 racimo de uvas
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Unas hojas de menta fresca
  • 1 pomelo o naranja

Cómo preparar gelatina de frutas naturales paso a paso:

  1. Hidrata las láminas de gelatina en un bol con agua fría durante unos 10 o 15 minutos. Verás cómo se va hinchando y se vuelve más transparente. Es importante que el agua esté fría porque de lo contrario actuará de manera negativa en la reacción de la gelatina cuando tenga que solidificar sin conseguirlo del todo.
  2. Corta las frutas en trozos pequeñitos. He elegido la nectarina, la frambuesa y la uva pero puedes elegir para esta receta las frutas que más gusten en casa o las que estén mejor dependiendo de la temporada.
  3. Coloca en un molde de magdalenas (a poder ser de silicona, ya que te facilitará el desmoldado) los trozos de fruta formando capas. ¡Visualmente queda mucho más bonito!
  4. Escurre la gelatina que has dejado hidratando y calienta en una cacerola el agua Bezoya junto con el azúcar. Fíjate que el agua no llegue a hervir, introduce la gelatina y remueve hasta que esté totalmente disuelta. ¡Es muy raído!
  5. Añade el contenido de la cacerola en el molde con la ayuda de un cucharón.
  6. Deja reposar la (futura) gelatina en la nevera durante unas horas hasta que compruebes que tiene la consistencia que esperabas.
  7. Desmolda con cuidado y decora con unas virutas de piel de pomelo o naranja y unas hojas de hierbabuena fresca.

Es una forma muy divertida de consumir fruta y coger dosis de energía para la vuelta a todo ¡verás como a los peques (y no tan peques) de la casa les encanta!

un comensal ha hablado

  • Fernando
    9 octubre 2017

    Hola, Marta. Me gusta tu propuesta, sin embargo, tengo un problema: no puedo tomar azúcar durante un tiempo. Por lo demás, debe de estar muy delicioso😉👍