Imagina un mundo en el que, al terminar de comer, sales al jardín y plantas los platos en alguno de sus rincones: al lado de tu huerto, del olivo, los naranjos o la tomatera. Los plantas o los apoyas ahí mismo, tan a gusto, como si fueran una flor más. Probablemente tengas esa expresión de ‘quémecuentas’ o la esperanza dando saltitos por vislumbrar un presente-futuro mucho mejor. Sonríe, ¡existe!

Te presento a Leaf Republic, una empresa alemana que ha diseñado una vajilla con hojas de Asia y Sudamérica y que tiene como misión conseguir difundir el uso de una vajilla renovable y biodegradable. 

Los platos tienen tres capas: una superior y otra inferior de hojas cosidas con fibra de palma y en medio de las dos capas hay un cartón (hecho con plantas también). Además, no utilizan aditivos sintéticos ni pegamento. Y lo más importante: no se cortan árboles para hacer el producto y solamente necesitan 28 días para descomponerse. Comparado con los 500 años que necesita un plástico, es un avance importante. Es como tocar el futuro con la yema de los dedos, como saludarle o tirar de su camiseta para decirle que se acerque. ¡Y atenta! También son resistentes al agua y puedes meterlos en el micro. 

En el manifiesto del equipo de Leaf Republic tienen una cosa clara: estamos en el mundo un momento muy breve y lo que cuenta realmente son nuestras acciones porque duran para siempre.

Ahora, cierra los ojos e imagina un mundo en el que cojas tu bici, metas en tu cesta un mantel de cuadros, tu vajilla biodegradable, pan moreno, un buen queso de mahón, aceite del bueno, tomates y un postre que te endulce. Que te vayas de excursión a tu lugar favorito, despliegues ese menú delante de un horizonte que te haga cosquillas y, sin darte cuenta, estés ayudando a ese paisaje que te hace vibrar. Un mundo en el que conectes con la naturaleza en todos los sentidos. Y, de paso, puedes darle unas vacaciones a tu conciencia porque estás haciendo las cosas requetebién.

Es curioso, a veces el futuro es volver al pasado, a lo de siempre.
Coger las tradiciones más sencillas y traerlas al ahora para recordarnos que hay que cuidar al planeta para poder seguir viviendo en él. ¿Te apuntas?

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