Esto no va a ser un texto de cifras y comas con sumas y restas, proporciones, porcentajes y cálculos sobre qué alimento es mejor, ni te voy a contar si por las mañanas son más saludables los hidratos de carbono o por la tarde las proteínas. No, no va a ser un texto matemático y perfecto sobre la cantidad de cosas que nos hacen mover el bigote y las caderas al ritmo del ¡ay!.

Soy de letras, puras, purísimas y no me siento capacitada para decir a ciencia cierta qué tipo de carne le va mejor a tu duodeno sin acordarme de Chiquito. Esto va a ser simple, de verdad, tan y tan simple que resulta complicado. Te dije que no era buena con los números, eso sí, te recomiendo que te quedes hasta la última letra -no sé cuántas quedan para llegar al final- porque hoy te lo voy a poner fácil.

Lo que de verdad alimenta no son las lentejas, ni el arroz paella, ni el bocadillo de media mañana, ni el zumo de naranja, ni el ceviche con palomitas, ni la crema de calabacín, ni el coulant caja roja del desayuno del domingo. Lo que de verdad alimenta no son las berenjenas rellenas, ni el arroz con tomate, ni la sopa de piquitos, ni el bizcocho de zanahoria. No, lo que de verdad alimenta es que esas lentejas las ha hecho tu abuela, el arroz paella se ha cocinado sobre el fuego de leña que ha encendido tu madre, el pan del bocadillo de media mañana lo ha amasado ‘el de toda la vida’, el zumo de naranja te lo ha traído a la cama tu futuro marido, el ceviche con palomitas te lo enseñó a hacer tu hermana un mediodía de verano, los calabacines de la crema son del huerto de tu vecina y el Coulant Caja Roja que esta mañana se te ha fundido en la boca con el café te lo envió tu padre con una nota que decía ‘lo llevas dentro’.

Porque los alimentos, los platos, las recetas y las cosas, no son sólo eso sino todo lo que llevan dentro. Porque está ahí escalándonos las costillas aunque muchas veces no encontremos el momento exacto para compartirlo, para vivirlo o para soñarlo. Aunque no sepamos cuándo debemos dejarle subir del esternón. Siempre, de todos esos momentos, cualquier momento es el mejor.

No seré de números pero, si de algo estoy segura, es de que nunca sobran las palabras. Por eso hoy junto a Nestlé te doy la oportunidad de que le digas a quien quieras lo que ‘llevas dentro’. Esos detalles son los que más alimentan y además entrarás directamente en el sorteo de 20 cajas del Nuevo Coulant Caja Roja.

La vida está llena de momentos deliciosos, haz que éste sea uno de ellos entrando en la web y sorprendiendo a tu amiga, a tu novio o a tu compañero de oficina al que nunca le dices que ‘si de verdad quiere puede conquistar el mundo’. Porque como en los coulant, en la vida, lo realmente mágico está dentro de ti. Cuéntame, ¿qué llevas dentro?

Si te has quedado con hambre puedes quedarte picoteando mis últimas historias 🙂

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