Siempre he creído en la maravillosa sensación de viajar a través de los sabores. Cerrar los ojos y dejarnos llevar a donde quiera que sea que nos transporta el recuerdo gustativo: a una ciudad, a una persona, a una situación concreta de nuestra vida en la que disfrutamos del mismo baile entre la lengua y el paladar.

Viajar alimenta la curiosidad, desata el hambre cultural y llena los bolsillos de nuevas experiencias. Viajar engorda la felicidad. A veces, decido ir a determinadas ciudades porque siento una irrefrenable atracción por su cultura en la mesa, en la cocina. Me apasiona recorrer mercados y hacer dibujos mentales con las acuarelas que pintan los alimentos sobre los tenderetes, probar recetas autóctonas y atreverme con las cartas locales.

Hace unas semanas llegó a la bandeja de entrada de mi correo electrónico esta infografía  creada por Spotahome en la que muestran cuáles son los mejores dulces navideños de europa, los dulces más tradicionales. Vamos a recorrerlos mientras resuena en nuestra cabeza ‘Navidad, dulce Navidad’.

Roscón de Reyes (España), se come el Día de Reyes y su origen es del siglo II a.C donde se empezó a hacer una rosa con miel en la que se le introducían frutos secos. Fue más tarde cuando se introdujo el haba como símbolo de prosperidad y ya en len el siglo XVIII se introdujo una moneda que se convirtió en el premio más deseado. Ahora ya es una figurita y a quien le toca se le pone la corona. Entre los polvorones y los turrones, el roscón es el rey de los dulces navideños.

Pudin de Navidad (Reino Unido), un dulce típico de las fechas navideñas hecho con ingredientes de lujo (aunque ahora ya no los consideremos como tal). Lleva cítricos, frutos secos y brandy entre otras cosas, aunque muchas familias tienen sus propias recetas traspasadas con orgullo de generación en generación. Dentro del pudín colocan una moneda y dice la tradición que, el que la encuentre primero, tendrá mucha suerte en el próximo año.

Panettone (Italia), un dulce que a traspasado fronteras convirtiéndose en uno más de las sobremesas navideñas en otros países. Los hay de frutas, de chocolate, de frutos secos, de cítricos y muchos los emborrachan con un licor o lo acompañan de nata o helado.

Vanillekipferl (Austria), Aunque es originario de Viena, hoy en día ya ha pasado las fronteras austriacas y se pueden encontrar también en Alemania, República Checa, Eslovaquia y Hungría. El secreto detrás de su popularidad es su revestimiento de azúcar de vainilla en polvo.

Stollen (Alemania), si alguna vez estás en Alemania durante la Navidad, no dejes de darte un atracón de Stollen en algún momento. Simbolizando al Niño Jesús, su historia data del siglo XV. Es una especie de pan con frutas absolutamente delicioso.

Pain D’Epice (Bruselas), no hay que dejarse engañar por la simplicidad de este postre, sus toques dulce y picante enamoran. No sorprende que este pastel de pan siga siendo todavía una de las recetas preferidas en Bruselas.

Buche de Noël (Francia), no podía ser de otra manera y probablemente el premio del dulce más mágico se lo lleva Francia. La pastelería francesa tiene esa magia y delicadeza que encandila a tantos y tantos paladares. Este esponjoso postre adopta la forma y la decoración navideña de un tronco listo para la chimenea.

¿Cuáles de estos dulces navideños has probado?

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