Si para algo me dieron olfato en esta vida es para ser el rastreator de los nuevos templos foodies que aparecen a mi alrededor. Tengo un ratio de algunos kilómetros que -debo confesar- a veces se amplia a través de instagram para descubrir nuevos lugares en los que disfrutar de la vida alrededor de la mesa.

Hace unas semanas volví a Marea, esta vez entre semana y para comer. Ya os conté por aquí que había un nuevo brunch en Mallorca justo en este mismo restaurante los domingos morning. Pues bien, ahora resulta que al mediodía hay una lonja a dos palmos de la entrada. Un tenderete mitad pescadería, mitad carnaza de buey que te pone ojitos al llegar para que te pidas lo que te entre por los ojos.

Me encanta que los restaurantes empiecen a meter estos conceptos. Uno de mis sitios preferidos en los que comer son los mercados pero no hablo del típico Mercado de San Miguel, sino de algo más del estilo que se está haciendo en el Mercado de la Cebada, en el que cierran los chiringuitos y abren las ollas llenas de patas de pulpos cocidos con una pizca de pimentón y sal.

Marea, el nuevo restaurante de la Playa de Palma, utiliza este aire mediterráneo que viene del mar, esa brisa salina y única, el blanco y la calma en toda la decoración. Mesas puestas de tonos marineros, entre turquesas y maderas, y paredes con fotografías de faros que te hacen sentir entre Mykonos y Formentera. La carta juega entre el mar, el fuego y la tierra, ya que muchos de los productos los cocinan al fuego en una parrilla que tienen entre la lonja y la carnicería.

Eso me resulta fascinante, el fuego me hipnotiza y verse abrir y cerrar las puertas de la cocina me hacen sentir formar parte de una película del estilo de Ratatouille. No todo pasa ahí dentro.

Nada más sentarme le dije al cocinero que me pusiera lo que quisiera, me encanta dejarme recomendar y, sobre todo, que pretendía vivir la experiencia desde la desconexión y la relajación como si aquello se tratara de una travesía en la que el cocinero es el capitán y yo un grumete que quiere sentir las olas golpeando suavemente en la cara. Y así lo hizo, ofreciéndonos una ruta fantástica.

Para mí ya sería la repera si, una vez a la semana en horario de noche, tuvieran un menú degustación con saborcete mallorquín maridado por una actuación en directo, un poco de jazz o unas risas, un chico con un piano clásico o un violín y una cantautora. Algo kisch y elegante que hiciera romper las olas de este nuevo restaurante en la playa de Palma.

NOTICIÓN: Cómo Mésame Mucho acaba de cumplir dos años y estoy que tiro la mesa por la ventana (podéis ver aquí que sorteamos un viaje), sorteamos una comida o cena para 2 personas en el restaurate Marea. Lo único que tenéis que hacer es compartir este post en Facebook contando con qué persona os gustaría ir al restaurante y ser seguidores míos y de Iberostar en twitter.

Sorteo restaurante Marea

Palma se mueve y cada vez hay más opciones gastroapetecibles por descubrir de bahía para adentro.

un comensal ha hablado

  • Fernando
    12 Abril 2017

    Hola Marta. Siempre yendo a lugares molones, comiendo cosas molonas, qué envidia 😜