Hay que llevar ropa blanca, mojarse los pies a media noche, tirar frutas al mar, saltar hogueras, quemar las cosas malas, pedir deseos y disfrutar de una jarana al aire libre con las manos llenas de arena. O al menos eso es lo que he hecho siempre en la Noche de San Juan.

Todas los atardeceres del día 23 de junio que recuerdo los he visto sumergirse en el mar. Hoy no, hoy me ha tocado quedarme sólo durante unas horas más en la capital e inventarme un San Juan alternativo entre edificios, suelos de tarima y atardeceres escondiéndose en el asfalto.

Para ponerle magia a esta morriña isleña he decidido pedirme un menú playero a Magasand que me han traído como siempre a golpe de pedal los chicos de Deliveroo. He puesto la mesa con algunas velas y he abierto el tarro en el que guardo mi playa. Un tarro de cristal lleno de arena y piedrecitas que recogí y cerré casi al vacío para que me llenara los agujeros que a veces me causa estar tanto tiempo lejos de mi isla bonita.

Me he propuesto ponerle a esta noche la magia que suelen traerme las olas, el olor a salitre y el pelo enredado, disfrutando de la cena sanjuanera metiendo el dedo índice y el dedo corazón en la arena y zampándome a dos carrillos el Currito con Pan Polar que me he pedido mientras le doy con los triángulos de maíz al humus. El bagel beef y la ensalada de quinoa la va a hacer desaparecer como por arte de la magia de una noche como ésta y moviendo el bigote como ninguno Jaime, el editor de Viajes Futboleros y el culpable de todos los vídeos que veis en este blog.

Así que no me queda más que concederte un deseo, a ti que me lees y que me permites seguir disfrutando de todo lo que había soñado. No hace falta que frotes ninguna lámpara, genio. Sólo por llegar hasta aquí y si utilizas en tu pedido con Deliveroo durante este verano el código #FOODIESINQUIETOS (además de un descuento) entras en el sorteo de 3 ejemplares de ‘Mésame Mucho, el libro para foodies inquietos’.

¡Feliz noche de San Juan!